
La producción escrita aumenta en Bizkaia y sobre todo en Gipuzkoa, con los jesuitas Larramendi, Kardaberatz y Mendiburu. En cambio en Lapurdi y Zuberoa desciende.
En Araba el euskara retrocede abiertamente. Sin embargo, según un texto de 1787, el entorno de Gasteiz es completamente euskaldun.
En Nafarroa Garaia con el final del siglo XVIII se inicia un gran retroceso de la lengua vasca, a causa del opresivo centralismo de los borbones.
1707 Mediante los llamados “Decretos de Nueva Planta“, Felipe V ataca los Fueros de Aragón y Cataluña.
1716 El catalán queda fuera del comercio y la vida pública.
1759 Con la intención de imponer el castellano como única lengua, Carlos III arremete contra todas las demás en la península, en América, en todo el imperio.
La enseñanza primaria se convierte en obligatoria. Ha de hacerse completamente en castellano. Quienes no la superen, profesores o alumnos, serán duramente castigados.
1766 El ministro Aranda prohíbe en Iruñea la edición de una vida de Ignacio de Loyola. La razón, que ese libro de Kardaberaz está escrito en euskara.
1767 Al ser expulsados los jesuitas del imperio español, el euskara pierde autores ilustres y lúcidos.
1777 Se inaugura el seminario general de Pamplona. En la formación de los seminaristas no se incluye el euskara.
El clero que protegía la lengua navarra se divide en ese tema. Se nombran sacerdotes castellanos en poblaciones completamente euskaldunes. Algunos sacerdotes vascos abandonan el euskara porque les resulta más cómodo desenvolverse en castellano: como se enseña el catecismo en castellano, imponen el castellano en sus iglesias (rezos, misas, sermones…)
Así, a finales del siglo XVIII el uso del euskara se va reduciendo en Pamplona y su comarca, también por efecto de la propaganda oficial. No obstante se nota que hasta mediados del siglo XIX por lo menos los euskaldunes no son pocos en Pamplona y en un amplio territorio que se extiende hacia el sur.
En Vascongadas, por lo visto, no son tan extremas las medidas contra el euskara: se trabaja con más cuidado, quizás porque existe una larga historia en común con Castilla. En cambio Nafarroa es el reino que más tarde se conquistó, el que no ha olvidado su independencia.
1789 En las Juntas de Lapurdi el euskara tenía su espacio, incluso por escrito. La Junta escribió sus llamados “Cahiers de Doléances” en las dos lenguas, euskara y francés. En las comarcas gasconas de Bidaxune y Gixune perdura el euskara.


